El municipio de Santander de Quilichao, en el norte del Cauca, vivió una jornada de violencia que dejó tres mujeres asesinadas en hechos consecutivos que han sido catalogados como la primera masacre registrada en 2026 en esta localidad.
El primer crimen ocurrió cuando Irma Yulie Erazo Reina, administradora de un establecimiento comercial, fue atacada por hombres armados que llegaron hasta el lugar y le dispararon en repetidas ocasiones, causándole la muerte.
Horas después, durante el velorio de la víctima, sujetos armados irrumpieron y dispararon contra los asistentes. En medio del ataque persiguieron a dos mujeres, asesinando a Angélica María Cantoñí Estacio, de 35 años, y a Reina Nancy Stella, de 53 años.
Debido a la continuidad, relación y contexto de los hechos, las autoridades y organizaciones de derechos humanos han señalado que estos homicidios constituyen una masacre, lo que agrava la preocupación por la seguridad en el municipio.
Alertas tempranas y riesgo persistente
La Defensoría del Pueblo ha advertido sobre la grave situación de riesgo en Santander de Quilichao mediante la Alerta Temprana 013 de 2025, en la que se hace un llamado a la acción inmediata del Estado. El documento señala que la imposición de normas y formas de gobernanza ilegal por parte de grupos armados representa un riesgo permanente de violaciones a los derechos humanos.
A esta advertencia se suma la Alerta Temprana 036 de 2025, que advierte sobre el alto riesgo para la población debido a la presencia y confrontación de disidencias de las FARC, especialmente el Frente Dagoberto Ramos, asociadas al control territorial y a economías ilícitas.
La reiteración de hechos violentos y las alertas institucionales evidencian un escenario crítico para la población civil, que continúa expuesta a la disputa armada y a dinámicas de control ilegal en esta zona del norte del Cauca.

