Entre abril de 2024 y marzo de 2025, la Amazonía colombiana perdió cerca de 56.719 hectáreas de bosque, de acuerdo con el más reciente balance de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS). La cifra confirma un nuevo repunte en la deforestación y refleja una tendencia que, lejos de estabilizarse, vuelve a expandirse en puntos estratégicos del sur del país.
El informe no solo mide la pérdida de cobertura vegetal. También evidencia un fenómeno que se consolida como motor principal de la transformación del territorio: la expansión acelerada de la red vial. Entre 2018 y 2025 se han abierto 8.018 kilómetros de carreteras en la región amazónica. Solo en el último año se construyeron 1.460 kilómetros, es decir, un promedio cercano a cuatro kilómetros diarios.
La relación entre vías y tala es directa. Según el análisis técnico, el 90 % de las áreas deforestadas en el último año se ubican a menos de 1,9 kilómetros de alguna carretera nueva. En otras palabras, donde se abre un camino, el bosque empieza a retroceder.
Entre abril de 2024 y marzo de 2025, la Amazonía colombiana perdió cerca de 56.719 hectáreas de bosque, de acuerdo con el más reciente balance de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS). La cifra confirma un nuevo repunte en la deforestación y refleja una tendencia que, lejos de estabilizarse, vuelve a expandirse en puntos estratégicos del sur del país.
El informe no solo mide la pérdida de cobertura vegetal. También evidencia un fenómeno que se consolida como motor principal de la transformación del territorio: la expansión acelerada de la red vial. Entre 2018 y 2025 se han abierto 8.018 kilómetros de carreteras en la región amazónica. Solo en el último año se construyeron 1.460 kilómetros, es decir, un promedio cercano a cuatro kilómetros diarios.
La relación entre vías y tala es directa. Según el análisis técnico, el 90 % de las áreas deforestadas en el último año se ubican a menos de 1,9 kilómetros de alguna carretera nueva. En otras palabras, donde se abre un camino, el bosque empieza a retroceder.